domingo, 11 de abril de 2010

Clásico porteño

La atención del mundo futbolístico estará puesta, este sábado, en las alternativas que nos ofrezcan el Real Madrid y el Barcelona.
Lejos, muy lejos de ahí, se disputa otro clásico, menos glamoroso, menos esperado y menos místico. Santiago Wanderers contra Everton.
Sin mirar las posiciones en la tabla, creo que el cuadro de Viña del Mar el que llega mejor, anímicamente, a este partido. Si bien deberá jugar como forastero, el cuadro ‘Oro y Cielo’ ha disputado sus últimos partidos como local en Playa Ancha, debido a problemas con Sausalito. Ya sé acomodó en la cancha, derrotó a San Luis, Cobreloa y cosechó un punto con Santiago Morning.
Se dice que en los clásicos, no importa quién llega mejor, pero los ánimos en la ‘Ciudad Jardín’ están calmos luego del triunfo sobre los loínos y la renovación, por 3 años, de Don Nelson. Si eso no da confianza y estabilidad, ¿entonces qué?
Por otro lado, los dirigidos por Zucarelli luchan por encontrar un juego sólido. Viene de empatar contra San Felipe, partido que ganaban hasta el minuto 87’, no sabiendo mantener la ventaja.
Cierto es que en este tipo de partidos, juegan otros elementos, como la presión de la hinchada, los dirigentes, etc. Lo cierto es que veo mejor parado a los ‘guata amarilla’. Quizás el origen de estas líneas está parcializado por el amor a una camiseta, estoy siendo tan objetivo como pueda ser.
Es cierto, Wanderers tiene a jugadores como Gigena o López. También es cierto que, en Valparaíso, la hinchada verde se hace sentir y es un ambiente hostil para los ‘ruleteros’, pero Everton ha sacado adelante tareas más complicadas.
La presión, en este tipo de casos, juga un papel protagónico. Estamos de acuerdo, no es un Boca – River, Madrid – Barca o Inter Milán, pero, si se puede establecer un paralelo, este tipo de partidos tienen repercusión en muchos niveles. ¡Si incluso los jefes edilicios de ambas ciudades hicieron una apuesta!
Al ganar este tipo de compromisos, se descomprime la presión. Permite trabajar mejor en la semana y cosecha todo tipo de elogios y palabras de buena crianza durante la semana.
Pero si se pierde.. ¡Uff! Rumores de despidos, enojo de la hinchada, empieza el circo de las puteadas. Tal cual.
Es el tipo de partidos dónde hay que “trabar con la cabeza”. Yo soy un tipo medianamente sensato. No les pido que corran cada pelota como si fuera la última; no conmino a mis jugadores a golear y enamórame con un esquema de juego atrayente. Solamente pido disciplina, que se juegue lo mejor que puedan, que mantengan una filosofía dentro de la cancha, que la mojen y que ganen. Aunque sea ‘medio’ a cero.
Ojo con lo de la violencia en las barras. La última vez que presencié un Wanderers – Everton en Valparaíso, las hinchadas se dieron con todo; hasta con las butacas. Le recuerdo, amable lector, que el fútbol es solamente un juego. El más bonito, pero solamente un juego.
Que gane el más mejol.

El derby a sol y a sombra


Quiero dejar en claro que mi favorito para el derby es el Barcelona, por un par de razones muy simples. El esquema que Guardiola ha implementado en su escuadra, genera uno de los estilos de juego más definidos que hemos visto en los últimos tiempos. Mucha posesión de la pelota (aunque para la afición, los toques hacia atrás sean ‘intrascendentes’) y una muy agresiva profundidad, aprovechando la explosión de Alves o Abidal.
Fácil darse cuenta de la transisición defensiva que aplica el Barcelona. Cuando se pierde la pelota, ya sea atacando o defendiendo, inmediatamente aparecen 4 ó 5 jugadores para iniciar la recuperación. Los centrales corren muy bien contra su propio arco, lo que ahorra tiempo y espacios para retomar la posesión.
Los éxitos del Barcelona son gracias a su mediocampo. Iniesta por la izquierda; Touré o Busquets como pívot; Xavi por derecha. La simplicidad del juego catalán radica en esta área del juego. Por algo el Barcelona es el equipo de la máxima división española que más pases completados tiene. No es que establezca un parámetro ‘NBA’ para el análisis del actual campeón de la Uefa Champions League, pero esto dice mucho del juego plasmado en la cancha. Para algunos, la propuesta puede ser un poco aburrida, con muchos pases al costado y hacia atrás, pero los resultados están a la vista. Un axioma del fútbol es que ‘para avanzar, es necesario retroceder’.
A mi entender, el ‘problema’ de Guardiola está en el centro izquierda de la delantera. Zlatan Ibrahimovic llegó como promesa de gol al ‘Camp Nou’. Ha cumplido el sueco. Su producción es de 15 goles en liga, pero está lejos de ser la contratación que el Barcelona esperaba. No es el del Inter; este Zlatan no vuela, no hace rabonas en el aire ni látigos imposibles contra 5 jugadores. Se nota que el adiestrador le ha solicitado mayor cohesión con el juego colectivo.
Lo de Pedro, es emocionante. Para los hinchas que gustan ver de constelaciones dentro de las canchas, el canterano fue como una nube, que impedía ver los astros. Marcó en todas las competiciones en las que jugó, por lo que se fue posicionando como una de las cartas seguras para la ofensiva. No siempre como titular.
Thierry Henry no está cómodo en las tierras catalanas. Cuando arribó al club, su expreso deseo era jugar como centrodelantero: Quería ser el ‘9’ del Barca. La respuesta de Rikjaard fue un rotundo ‘no’ y a la izquierda se fue. Con Pep, lo mismo.
Si bien ‘Titi’ debió seguir oliendo la cal de la línea izquierda, se acomodó. Empezó a luchar, a hacer diagonales, a intentar asimilar su nueva posición. Al parecer no lo ha logrado del todo, por eso es esa suerte de ‘titular suplente’. No sé ustedes, pero a mi me da la sensación que están cuidando a Henry para un partido importante. Partido que, me temo, podría no llegar nunca.
El alevín Bojan es luchador. Cuando le toca entrar, pelea, anota, asiste, marca, quita. Las hace todas. Mas algo le falta al pequeñín. A lo mejor le hace falta ir a jugar un par de temporadas fuera, a un equipo dónde pueda ser estrella.
Elijan al ‘9’ y el ‘11’.
Por otro lado, tenemos al Real Madrid y su urgencia de ser campeón. La necesidad incendiaria de agregar más copas a sus sobrepobladas estanterías.
Me van a disculpar, pero el cuadro capitalino no es más que la ratificación de que “muchas estrellas no hacen un cielo lindo”.
Kaka’, Cristiano Ronaldo, Benzema, Higuaín, Xabi, los elementos que configuran el firmamento que tiene como astro regente a Manuel Pellegrini; sin embargo, no logran la idea de asociación necesaria para ser un gran equipo.
Díganme lo que quieran. Que el RM es puntero, que está cerca de ser el equipo con los mejores números en una temporada. Que gustos mediante, tienen las tres G en cualquier cancha. No compro.
Debo reconocer que cuando Pellegrini adiestraba al Villarreal, veía los partidos con entusiasmo. Me alegra que a Don Manuel le vaya bien. Me quedaba dormido, como muchos fanáticos que me han confesado que, para ellos, igual que para mi, el fútbol que propone el ‘Pelle’ me es aburrido.
Pensé que con el Real Madrid, pasaría algo distinto. Que ser el DT de la selección del mundo iba a transformar el fútbol del chileno en un sistema de acción y no de reacción, como el Submarino, pero me equivoqué. Los madrileños son un equipo que sale a jugar a media máquina, como si entraran ganando por 4. Es necesario que los ataquen, que Casillas trabaje, que pasen susto, para que recién tomen el protagonismo y vayan ‘a por el partido’.
Para escribir sobre Messi, tengo que ir a lavarme los dedos.

viernes, 14 de noviembre de 2008

El 'Principito' Bielsa y el mas allá


El amistoso que Chile disputará con la selección española a mediados de este mes, servirá como una prueba contundente del actual momento de la escuadra de Marcelo Bielsa.

Si bien los dirigidos por el rosarino vienen de un histórico triunfo frente a la selección argentina, el match contra los dirigidos de Vicente del Bosque es un paso adelante en cuanto a partidos preparatorios se refiere.

España, actual campeón de Europa, es uno de los conjuntos que demuestra mayor compenetración dentro de la cancha en el mundo. Además posee individualidades rutilantes dentro del circuito europeo. Jugadores como Xavi Hernández, Fernando Torres, David Villa o Carles Puyol son fundamentales en sus respectivas escuadras (de primer orden, por cierto).

Y es que el cambio que Bielsa ha planteado la actividad es profundo, tanto dentro como fuera de la cancha. También podríamos ir un paso más atrás y darle el crédito del buen momento nacional a Harold Mayne-Nicholls, quién ‘apostó’ (¿era Bielsa una apuesta?) por una reforma profunda al alicaído fútbol local, pero ese es tema para otra discusión.
Por fin quedaron atrás los amistosos contra Armenia, Honduras y Nicaragua. Hoy tenemos el gusto de ver a La Roja frente a selecciones de verdad (sin desmerecer a los combinados antes mencionados, pero su fútbol difícilmente merece esa distinción).
Turquía, Israel (sí, amigo. Israel viene en franca alza hace dos años).

Quería escribir sobre lo netamente futbolístico, pero creo que las profundas modificaciones que se están llevando a cabo dentro de la sede de Quilín merecen algunas palabras.

La selección nacional, hoy por hoy, emociona, alegra e ilusiona. ¿Hace cuánto tiempo esto no ocurría? Desde 1998. Cuando llegamos a Francia, cuando jugábamos bien, aunque no se haya logrado triunfo alguno. Pero ilusionaba, gustaba.

Más allá del resultado que la selección chilena obtenga en El Madrigal, más allá del equipo que Bielsa disponga dentro de la cancha y más allá de los convocados a esta aventura ante la que en la actualidad es la mejor selección del planeta. Debemos, como país deportivo, estar felices, secretando millones de endorfinas futboleras.
No sé si estará de acuerdo conmigo, querido lector. No importa mucho el resultado. Quedará en un anecdotario polvoriento. Utilizado, quizás, por algún periodista deportivo en algunos años más para obtener estadísticas y datos de cuando jugamos contra los campeones de Europa, al igual que en el 2003 frente a Francia en la despedida de nuestro gran Iván Zamorano.

Momento. El resultado servirá en la medida de cuán positivo sea éste. Si perdemos, no pasa nada. Sin especulaciones de renuncias, sin acusaciones de ‘pechos fríos’ ni mucho menos la pérdida de las esperanzas alcanzadas en las Clasificatorias (olvídense los partidos contra Brasil, Ecuador y Paraguay).
Vuelvo a tocar el tema de los cambios. Por primera vez, en una década, jugamos tranquilos, sin presiones ulteriores.
Se ha repetido, hasta el cansancio, que ‘la pega’ de Bielsa es llevarnos Sudáfrica. Más allá de meternos entre las 32 escuadras participantes del cuadro final, lo del rosarino es un tema de actitud, de rectitud, de aptitud (sí, aptitud. Carmona volanteando por la derecha. Potencia aptitudes).
Antoine de Saint-Exupéry lo dijo en ‘El Principito’. Lo esencial es invisible a los ojos.

viernes, 10 de octubre de 2008

Terremoto en Mundo Boca


Un terremoto grado diez es el que se vive por estos días en el Mundo Boca. Y es que las declaraciones del zaguero paraguayo Julio César Cáceres fueron, acaso, un cataclismo en desmedro de la tranquilidad del conjunto argentino de Boca Juniors.
El conjunto del barrio de La Boca, ya había visto amenazada su tranquilidad cuando el técnico Carlos Ischia, separó de la concentración al, hasta entonces, arquero titular del conjunto xeneize, Mauricio Caranta. ¿Decisión del entrenador, del jugador, de los dirigentes? El asunto nunca se esclareció del todo, dadas las continuas contradicciones dentro de Casa Amarilla. El asunto fue el siguiente: Algunos integrantes del plantel, señalaron que Caranta fue quién solicito no ser citado en la nómina para el encuentro ante Godoy Cruz. Días después, era Ischia quién declaraba, en conferencia de prensa que “luego de una conversación con el jugador, decidió dejarlo fuera de la nómina”, cuando era el propio portero quién sostenía que había sido él mismo quien solicitó la exclusión. A esto se le suma la buena actuación del arquero suplente del equipo, Javier García, ante Liga Deportiva Universitaria de Quito, en el marco de la Copa Nissan Sudamericana. Era la primera señal de que algo sucedía en el seno del multicampeón argentino.
El segundo atenuante a la difícil situación que se vive en la interna del plantel, son los magros resultados obtenidos en el torneo Apertura de fútbol argentino. De los últimos 6 encuentros, el equipo ha ganado un solo cotejo (ante Newell’s Old Boys en Rosario), 2 empates (Independiente de Avellaneda y Argentinos Jrs.) y ha perdido 3 (Tigre y Estudiantes de La Plata en la Bombonera y Godoy Cruz en Mendoza). Distinta suerte corren “los pibes”, quienes golearon 4-0 a Liga y consiguieron un empate en la altura de Quito. La dirigencia, encabezada por Pedro Pompilio sabe que esto, en el Mundo Boca, es inadmisible. En todo caso, la hinchada ya se lo recordó. Más ahora, que luego de la fecha clasificatoria al mundial deben enfrentar al archirrival. River Plate.
Una elemento importante de remarcar, dentro de todo lo que está sucediendo, es que los seguidores del club y algunos sectores periodísticos, no critican la forma de jugar de Boca, mucho menos el planteamiento táctico, sino que lo que merece algún reproche, es la actitud que el cuadro está mostrando en la cancha. Es aquí donde se ve afectado Ischia. Ya sea por lesiones, sanciones u disposición técnica, ha comenzado una circulación importante de jugadores dentro del equipo titular, donde se ha provocado una mixtura entre algunos de los estandartes, titulares indiscutidos (Riquelme, Ibarra, Palacio) con integrantes que juveniles (Viatri, Noir, Roncaglia). Si bien los juveniles han desarrollado una buena labor en el ámbito continental, es sabido que la liga doméstica de la República Argentina requiere un mayor nivel de experiencia y liderazgos internos (el mejor ejemplo de esto es el de Juan Sebastián Verón en Estudiantes de La Plata). Es por esto que la directiva xeneize ha contrato a Luciano Figueroa (aparte de la capacidad goleadora del ex Villarreal de España), en su función de contar con jugadores de experiencia dentro del campo. Fuera de tema, pero es una pregunta que surge de inmediato. ¿Qué pasará con Figueroa cuando retorne a la competencia Martín Palermo? ¿Sufrirá lo mismo que Carlos Bueno o Bruno Marioni, estando siempre relegado a la banca ante la potentísima figura del “optimista del gol”? Harina de otro costal.
El tema central, ahora, es la disputa entre Cáceres y Román. ¿No sabe bien qué pasó?
Luego de partir a reunirse con el resto del seleccionado paraguayo para disputar la novena y décima fecha clasificatoria para la Copa del Mundo Sudáfrica 2010, el defensor lanzó duras criticas al 10 del equipo azul y amarillo. Señaló que había “preferencias” para Riquelme, que no trabajaba a la par con sus compañeros, que entrenaba cuando quería. Una de las frases más potentes del central, y que de alguna manera siembra las dudas en toda esta polémica hace referencia a la existencia de dos liderazgos dentro del grupo. "Palermo nunca tuvo una mala cara para trabajar, siempre está primero a la punta del grupo. Y si se hace 10 pasadas a la cancha, puede que él no esté a la punta, pero hace las 10 pasadas”.
¿Qué es lo interesante aquí? La potencia de las declaraciones del paraguayo están condicionadas a la representatividad del sentir del plantel. Si está hablando a modo personal, pueden pasar por una opinión. Si habla con el apoyo de más integrantes del cuadro, se convierte en una vocería. Peligroso para la estabilidad boquense.
A modo de respuesta, el volante creativo del club, y de la selección argentina, Juan Román Riquelme, se mostró molesto por las declaraciones de su compañero de trabajo. Declaró que Cáceres no ha dado nada al club como para hablar así. Respecto a la falta de compromiso aludida por el defensor, Román destacó que luego de ganar los Juegos Olímpicos de Beijing se fue “corriendo al aeropuerto chino para poder jugar con el club la final de de la Recopa Sudamericana ante Arsenal de Sarandí (la que ganó Boca Juniors). Una de las declaraciones que llama la atención, es que Riquelme dice “cuando me pongo la camiseta de Boca, me pongo mi camiseta”, en clara alusión al poco tiempo y pocos logros de Cáceres en Buenos Aires.
Para terminar de agravar la situación del guaraní en Casa Amarilla, es la defensa (en favor de Román) del mejor abogado que puede existir en Mundo Boca – y del universo futbolístico – Diego Armando Maradona.
El astro del fútbol mundial criticó la presión que se le impone al actual 10 de Boca, ironizando con “si no funciona el plan de rescate en Estados Unidos, es culpa de Riquelme”.Y todos sabemos cuánto pesa Maradona en Boca.
Al paso, también salió el presidente de la institución Pedro Pompilio, quién reconoció que Boca Juniors “es una gran caja de resonancia, donde se potencia de igual manera lo malo y lo bueno, incluso, a veces más lo malo”. También hizo alusión a la frase que se hiciera famosa en los 90’s, aquella que reza que “Boca es un cabaret”.
En cuanto a Cáceres, tanto la máxima autoridad como el vicepresidente tercero (de gran peso en el club), Juan Carlos Crespi, señalaron que no fueron las condiciones, ni el lugar ni el momento, para iniciar un ataque hacia Román Riquelme (ninguno de los dos jugadores se encuentran en el club y se avecina el superclásico).
Al ser requerido sobre la continuidad del paraguayo, Pompilio destacó que el jugador “incurrió en una falta de respeto hacia el jugador y la institución” y eso no es fácil.
Habrá que esperar para ver como finaliza este capitulo, el peor en diez años para el club. Lo cierto es que hay muchas posibilidades de que Boca deba comenzar a buscar un defensa central para el Clausura 09’.

¡Balón para la pulga!


La actual nómina para definir al mejor jugador del planeta está compuesto por cinco jugadores. Al menos los con posibilidades ciertas de llevarse el codiciado Balón de Oro, premio que otorga la revista especializada “France Football”.
La quina de jugadores está compuesta por Lionel Messi, Cristiano Ronaldo, Iker Casillas, Fernando Torres y Xavi Hernández.
Lo cierto, es que la nómina se reduce a los tres primeros, cuando nos referimos a los aspirantes serios al galardón.
Para muchos, el premio debiera recaer en el extremo derecho del Manchester United. Encandilados por la velocidad endiablada y las gambetas mágicas, muchos aficionados claman al portugués como el mejor jugador del orbe. A su favor, tiene haber ganado la Premier League en su reciente edición y la última versión del torneo de clubes más importante de todos, la Uefa Champions League.
Este punto cobra importancia dado que los últimos jugadores premiados por la publicación gala, venían de ser importantes para sus clubes en la consecución de títulos a nivel continental (el actual poseedor de la corona es el brasilero Kaká, ganador de la UCL con el Milán la temporada pasada).
El planeta futbolero está dividido sobre la elección del nuevo rey. Según los medios europeos, Cristiano Ronaldo lidera la votación entre los cibernautas, pero según los expertos, la elección del nuevo monarca está más dividida de lo que se piensa.
El principal escollo para el luso, es el puntero derecho del Barcelona, Lionel Messi. Si bien el argentino no ha logrado títulos hace dos años con la institución blaugrana, el nivel individual exhibido por el rosarino es lo que lo tiene encumbrado en el Olimpo del fútbol. La capacidad que tiene el zurdo no la posee cualquiera. Puede cambiarle la cara al Barcelona gracias a la valentía a la hora de encarar y gambetear rivales, pero siempre con conciencia colectiva, con la generosidad de entregar un pase gol si la situación lo amerita. Es precisamente esta característica la que lo diferencia de C. Ronaldo, quien busca, excesivamente, el lucimiento personal sobre el beneficio del equipo.
A nivel de selección, también surge una diferencia a favor del argentino. A logrado transformarse en el símbolo de la selección trasandina, a pesar de haberse visto involucrado en disputas con el máximo ídolo de la albiceleste desde Diego Armando Maradona, Juan Román Riquelme.
Para completar la terna de aspirantes al reconocimiento, aparece el arquero del Real Madrid y la selección española, Iker Casillas.
Para muchos suena descabellada la idea de un arquero como mejor jugador del mundo (siempre esperamos ver a jugadores de mitad de terreno hacia delante) pero ya tenemos el antecedente de Gianluigi Buffon, quién obtuvo el Balón de Plata en 2006.
Casillas tiene méritos suficientes para postular a este galardón. Viene de ser figura de la selección campeona de la Eurocopa y bicampeón de la Liga BBVA con el conjunto merengue. Lástima que se topó con dos ‘cracks’ de un enorme talento.
A título personal, espero que sea Lionel Messi quién se lleve el trofeo, como reconocimiento a la valentía, espíritu de equipo y de lucha. Elija usted su candidato, mientras yo desde esta columna digo: ¡Balón para la pulga!

jueves, 9 de octubre de 2008

A mantener la ilusión


Arranca la última fecha de las Clasificatorias en su primera rueda y la mayoría de los equipos llegan con las ilusiones intactas de alcanzar los boletos a Sudáfrica 2010.
A pesar del bajo nivel exhibido por los eternos favoritos (Argentina, Brasil, Uruguay) los candidatos son los mismos de siempre. A estas alturas, no sé si calificar a los paraguayos como una sorpresa ya que hace rato vienen demostrando un buen nivel, tanto en nuestro continente como a nivel mundial. Lo cierto que los guaraníes están en un sólido primer lugar en la general y, al menos yo, no veo por donde se pueda ver amenazada esta condición.
Señora, señor: A continuación, la previa de la novena fecha clasificatoria al mundial 2010.

Colombia – Paraguay: La escuadra colombiana se presenta ante el líder la de clasificación con nuevo DT. Eduardo Lara, quien estará a cargo de la selección cafetera adulta por dos partidos - cotejos ante Paraguay (L) y Brasil (V) – se caracteriza por su énfasis en el fútbol rápido y frontal. Un dato no menor es que Lara viene de dirigir a las divisiones inferiores de la escuadra amarilla, importando al plantel adulto a varios jugadores de los combinados
juveniles colombianos. Dentro de los experimentados, se encuentran el portero del Pachuca mexicano, Miguel Calero, y el defensa central Mario Alberto Yepes, quienes retornan al plantel después de haberse distanciado del técnico Jorge Luis Pinto en Venezuela 2007.
La selección paraguaya llega sin mayores novedades hasta El Campín de Bogotá. La única baja importante es la del delantero del Blackburn Rovers inglés, Roque Santa Cruz, quién sufrió una contractura muscular que lo dejaría fuera de los dos cotejos de la selección albirroja. En todo caso, el conjunto del ‘Tata’ Martino no ve afectado el poder de concreción de sus dirigidos, ya que podrá contar con Salvador Cabañas y Nelson Haedo.
Árbitro: Pablo Lunati (Argentina)
Estadio: El Campín de Bogotá


Bolivia – Perú: El cuadro local llega a este cotejo como colista absoluto de la zona sudamericana. Con cinco puntos (dos menos que Perú, subcolista). Lo que parece ser más importante para la escuadra de ‘Platini’ Sánchez, es que el delantero Joaquín Botero, convierta su tanto numero 16, para convertirse en el goleador histórico del cuadro altiplánico; Es por esto que Sánchez ya anunció una formación ofensiva para este cotejo.
Si bien la selección boliviana tiene la valla más batida en este proceso, cabe destacar su resultado contra el puntero, Paraguay, a la cual en condición de local, venció por 4 tantos a 2. Su último encuentro fue contra Brasil, como visitante, donde logró un histórico empate sin goles.
El conjunto del Rímac viene con mucha presión. Luego de la ‘amenaza’ de su mayor referente, Nolberto Solano, la que hacía referencia sobre su posible retiro del combinado peruano de no obtener buenos resultados (el último fue un empate con la selección argentina en Lima)

José ‘Chemo’ del Solar necesita sumar unidades, se encuentra en la penúltima posición de la general y ha marcado solo cinco goles en el proceso. La prensa peruana ha sostenido que, de no ganar, podría finalizar el ciclo del DT, el que está siendo sondeado por Universidad Católica para reemplazar a Fernando Carvallo.
Para la selección blanquirroja no están disponibles Jefferson Farfán, Claudio Pizarro, Andrés Mendoza ni Santiago Acasiete, sancionados a comienzos de este año por actos de indisciplina.
Árbitro: José Buitrago (Colombia)
Estadio: Hernando Siles de La Paz


Ecuador – Chile: La escuadra dirigida por Sixto Vizuete se presenta ante nuestra selección con 9 puntos, en el séptimo lugar de la tabla. Durante la última semana, los jugadores y el DT de la escuadra que oficiará de local, han señalado que la selección de Bielsa es un cuadro de respeto, pero se han mostrado confiados en conseguir los tres puntos. En lo estrictamente futbolístico, Vizuete se mostró confiado en conseguir un buen resultado, y criticó la retaguardia del elenco chileno. Según señaló, “no es confiable defender con línea de tres, ya que deben cubrir cerca de 25 metros cada uno, en contra de los 16 que cubre cada jugador con una línea de 4 defensas”.
La selección chilena llega con equipo completo al Atahualpa de Quito.
Muy criticado ha sido el bajo rendimiento de Matías Fernández en el Villarreal español y la conducta de Jorge Valdivia (expulsado jugando por la selección y por su el Al Ain, su club en Emiratos Árabes Unidos), pero estos factores parecen no ser vitales al momento de jugar por el combinado nacional, ya que ambos son importantes para el esquema del rosarino.
Bielsa ha señalado que el puntaje que el quiere para finalizar la primera ronda son 14 puntos, por lo que con un empate la selección de Chile quedaría bien perfilada para la ronda de revanchas. Personalmente, firmo el empate de antemano.
Ojo con Joffre Guerrón, jugador de Liga Deportiva Universitaria (actual campeón de la Copa Toyota Libertadores. Puntero por la derecha, excesivamente rápido y de buen trato de balón.
Árbitro: Martín Vázquez (Uruguay)
Estadio: Olímpico Atahualpa de Quito


Venezuela – Brasil: De poco sirve analizar los momentos, dispares por cierto, de las dos selecciones.
La selección vinotinto viene de tres derrotas consecutivas (la última ante Paraguay por dos goles a cero).
Venezuela llega en el séptimo lugar de la clasificación, solo superando a Perú y Bolivia.
Todavía está en la retina de los venezolanos la victoria sobre la canarinha por 2-0 en un amistoso jugado en Boston en 6 de Junio.
En la selección brasilera, se confirma la vuelta de Kaká y la exclusión de Ronaldinho, lo que se ha calificado como un duro revés a esquema de Dunga, quién había confiado al jugador de Milán la creación del juego verdeamarelho.
La interna de Brasil es parecida a lo que acontece en Perú. De no ganar, la continuidad del DT podría verse amenazada, luego del magro empate del combinado amarelho con Bolivia.
Árbitro: Víctor Hugo Rivera (Perú)
Estadio: Pueblo Nuevo de San Cristóbal









Argentina – Uruguay: La escuadra argentina necesita, imperiosamente un triunfo como local. Los malos resultados conseguidos en los dos últimos encuentros (ambos empates ante Paraguay como local y Perú como visitante) han mermado la confianza del cuadro transandino. Aunque sin la presión sofocante que aprieta a los detés Del Solar y Dunga, Alfio Basile sabe que la afición argentina exige triunfos ante todos los rivales del continente. Las grandes figuras del cuadro de Buenos Aires no han rendido en la selección. A esto, se le suma la carencia de un lateral por izquierda (a Luciano Monzón se le critica su falta de experiencia) y la falta de un hombre de área (reaparecerá Carlos Tévez luego de su expulsión ante Paraguay y en la nómina aparecen Diego Milito, goleador del Genova, y Germán Dennis, del Nápoles)
La selección charrúa, mientras tanto, viene de empatar con Ecuador sin goles.
Aún en zona de clasificación, la escuadra que dirige Oscar Tabárez no ha logrado consolidar un fútbol ofensivo, como es la costumbre del DT.
Ante la baja del delantero del Atlético de Madrid, Diego Forlán, el técnico decidió la vuelta de Ernesto Chevantón, luego de tres años de ausencia en la celeste.
Árbitro: Carlos Torres (Paraguay)
Estadio: Antonio Liberti, Monumental de Buenos Aires.

miércoles, 18 de junio de 2008

¿Ganó Bielsa?

Que nunca cruzó la cordillera. Esa pareciera ser la idea que Marcelo Bielsa tiene.
Y es que los constantes enfrentamientos con la prensa de nuestro país, han demostrado que el seleccionador argentino pretende que la dinámica periodística en Chile funcione al igual que en su nación.
Desde su llegada, Bielsa ha implementado nuevos sistemas, y no me refiero a la actividad futbolística, sino que a la forma en que los jugadores del representativo nacional – y el cuerpo técnico – han afrontado a los medios.
Y es que tiene razón Bielsa. Las anteriores selecciones nacionales presentaban un ‘despelote’ que nadie parecía comprender lo que sucedía en las huestes rojas; tanto así que las máximas autoridades del balompié nacional decidieron expulsar al entrenador más exitoso en la historia de nuestro fútbol; a Nelson Acosta.
Luego de las derrotas contra Argentina, y más aún contra los paraguayos (de local), parecieron surgir las primeras críticas hacia los planteamientos propiamente tácticos del rosarino. Los jugadores citados, la formación empleada, la carencia de referentes. Luego del triunfo ante Bolivia en La Paz, todas las dudas parecieron aplacarse. Los resultadistas de siempre dedican litros de tinta y metros de película a alabar el desempeño de los chilenos en el Hernando Siles. La semana pasada, nadie creía que jugadores como Bensejour, Carmona o Jara estuvieran listos para representar a Chile en un proceso clasificatorio para una Copa del Mundo. Personalmente, yo no lo creo.
En un prestigioso matutino santiaguino, un reconocido periodista titula su columna con una frase que llamó mi atención poderosamente, “Ganó Bielsa”. La pregunta que surge entonces es simple. ¿A quién le ganó Bielsa? La respuesta común sería “a Bolivia pues”, pero me parece que no es para allá hacia donde va el asunto. Pareciera que la respuesta mas acertada sería decir que le dobló la mano a todos quienes no creyeron en que Chile pudiera triunfar en el altiplano.
Al igual que el colega de El Mercurio, muchos periodistas y aficionados se han mostrado ilusionados luego del cotejo del domingo.
Pareciera que se les olvidan ciertos datos, que por más anecdóticos que puedan resultar, algo reflejan. Chile es el país sudamericano con mejor rendimiento en Bolivia (¡sobre Argentina y Brasil!). Erwin “Platini” Sanchez es más que resistido a cargo del conjunto verde y por último, ¡Es Bolivia nomás!
¿A qué voy con esto? A la actitud pasiva que la crítica tiene para con el entrenador nacional. ¡Si parecemos niñitos pobres mirando todo cuanto hace don Marcelo! Cuando Nelson Acosta estaba al mando del seleccionado, actitudes como las actuales hubieran ido imperdonables. En Argentina, jamás hubieran aceptado que el DT no hable, no de explicaciones o entregue la formación titular una hora antes del partido.
Muchos medios no pueden informar al hincha sobre las concentraciones, entrenamientos u otros elementos que para el verdadero fanático del fútbol resultan interesantes.
Pero seamos juntos con la forma de trabajar del trasandino. Durante mucho tiempo, mucha gente viene criticando el desorden reinante en la escuadra roja; punto para el estratega, que no ha dudado en dejar fuera de las convocatorias a jugadores considerados como fundamentales por la prensa nacional (Vidal, Isla, Jiménez).
La selección es de y para los chilenos, los mismos que tienen derecho a sentirse parte del proceso, pero para esto, deben acatar las condiciones que se proponen.
En resumen, lo de Bolivia fue positivo porque se ganó. Por nada más. Chile no demostró garra, buen fútbol ni mucho menos jerarquía ante un rival sin pergaminos (y que además pasa por un pésimo momento). Habrá que ver que pasa ante Venezuela.